Una mona con el afán de proteger a su vástago, se acercó al palacio donde habitaba
el rey león para suplicarle que no se lo
valla a comer, muy temerosa la mona le dijo:
¡Eh, aquí mi señor!, le traigo
este humilde obsequio con el único propósito ,que por favor no se valla a comer a
mi hijito. El rey león le respondió gracias señora mona dígame usted como es su hijo, el más bonito
de todo el bosque ,no hay ningún animal que supere su belleza.
Llego el día en que el rey de la
selva ,tenía que satisfacer su hambre salió al bosque en busca de su alimento,
pero transcurrieron las horas y no había probado bocado alguno.

Por obra del destino se cruzó por allí un animalito muy feo que
hasta repugnancia le provocó pero como el hambre lo devoraba sin pensarlo dos
veces se lo comió.
Cuando la mona regreso a ver a
su hijo solo encontró una patita y se echó
a llorar .
“el amor de madre es ciego, para ella no hay hijo feos”

No hay comentarios:
Publicar un comentario